domingo, 1 de octubre de 2017

Nada nuevo bajo el sol

Nada nuevo bajo el sol
Wenceslao Vargas Márquez

La portada del diario El Informador, de Guadalajara, decía el siete de junio de 1932: “Habrá candidatos independientes. Se han denunciado las maniobras de determinados elementos políticos pertenecientes al Partido Nacional Revolucionario, quienes en vista de no haber figurado o triunfado en los últimos plebiscitos, ahora tratan de lanzarse como candidatos independientes para las próximas elecciones para diputados, enfrentándose contra los del Partido Nacional Revolucionario”. Nada hay nuevo bajo el sol, dice el Eclesiastés. Los independientes son los “rebeldes” políticos de hoy.

En 1932 teníamos candidatos rebeldes que se hacían independientes, gobernadores que por motivos electorales atropellaban a sus ciudadanos (para el diario, el tabasqueño Tomás Garrido Canabal, el Sagitario Rojo), la devaluación permanente del peso que pasaba de $3.48 a $3.56 ante el dólar, teníamos noticias falsas (hoy son las fakenews de nuestra mothernidad), teníamos comerciantes abusivos que sacaban raja del desastre y teníamos sismos de más de 8 grados en la escala de Richter. Nada nuevo bajo el sol. Del 4 al 7 de junio de 1932 el dólar se movió a $3.75

El 4 de junio de ese año la mayoría de los diarios pudieron avisar a sus suscriptores acerca del sismo ocurrido en la madrugada del día viernes 3. El día 5 de junio El Informador publicaba un anuncio comercial que decía: “Aviso. Mañana lunes de las 9:30 a las 12, un espantoso cataclismo sacudirá a Guadalajara. Temblará la tierra y el sol se obscurecerá. Las montañas vomitarán fuego y lodo candente. Un terremoto, mayor que el que sepultó Herculano y Pompeya, se dejará sentir a esa hora. El fenómeno será producido por la baja escalofriante de los precios de El Progreso, la tienda que se quemó. Vea hoy mismo nuestros aparadores. Ahí está el epifoco”. 

Ese era el anuncio publicitario montado sobre la tragedia. Y teníamos abusos, y la acumulación de abusos más la volatilidad política propició que el país siguiera inestable hasta ver caer al presidente en turno, Pascual Ortiz Rubio, quizá el presidente más insultado y vilipendiado en la historia de México porque se le atribuía escasa inteligencia hasta lograr apodos verdaderamente ofensivos. El Nopalito, le decían algunos.

La acumulación de agravios en la actualidad pavimentan el camino del opositor izquierdista nacional número uno, y con toda razón. Una sociedad agraviada y sin esperanzas, repito, sin esperanzas, se ase de la primera oportunidad que encuentra, y la mexicana es una sociedad agraviada hasta las náuseas. Agraviada sin posibilidad de redención. Durante los últimos treinta o cuarenta años la acumulación de la riqueza en el decil poblacional más rico no se detiene. Los pobres aumentan día a día a pesar de (o gracias a) las políticas públicas que se deben encargar de sacarlos de la pobreza. 

La caída de la república de Weimar en 1933 es quizá el ejemplo más vivo del siglo XX de cómo una nación se agarra de un clavo en llamas. Creó un monstruo que desató la segunda guerra mundial en 1939. Es que los alemanes de la época izaron sobre las ruinas de Weimar lo único que parecía distinto para salir de las desgracias de la primera guerra mundial y del tratado de Versalles y, sobre todo, de una república que nada les resolvía.      

Limantour, redivivo en 2017.

Nada nuevo bajo el sol. Durante los últimos años del gobierno de Porfirio Díaz el impulsor y defensor del estado de cosas que acumulaba capital en los ricos y desprotegía a las mayoritarias clases necesitadas fue el financiero Yves Limantour, hijo de franceses. El propio Limantour es señalado por John Kenneth Turner como autor de actos de corrupción en la venta diferida de los ferrocarriles mexicanos a Harriman (cfr. Memoria política de México): “Los miembros de la camarilla de Díaz recibieron, como su parte del botín, muchos millones de dólares por medio de maniobras con las acciones y valores al efectuarse la fusión. En conjunto, constituyó probablemente el caso más colosal de despojo que hayan llevado al cabo los destructores organizados de la nación mexicana. En este negocio con Harriman, el mismo ministro de Hacienda, Limantour, fue el maniobrero principal, y Pablo Macedo, hermano de Miguel Macedo, subsecretario de Gobernación, fue primer lugarteniente. Se dice que como premio por su intervención en el negocio, Limantour y Macedo se repartieron una utilidad de 9 millones de dólares en oro, además de que al primero se le hizo presidente y al segundo vicepresidente, del consejo de administración de las líneas unidas, puestos que todavía ocupan”. Nada nuevo bajo el sol.

El Limantour de hoy no tiene raíces francesas sino españolas. Es el banco cuyo presidente, previno hace unos pocos días contra la elección de un populista mexicano en 2018. No se da cuenta de los agravios y de la enorme concentración de la riqueza. Ese tipo de cerrazones mentales se repiten. Para quienes no se explican la cerrazón mental y política de Porfirio Díaz en 1910, léase a ese presidente en 2017: Si los votantes optan por una visión más del pasado, populista, México va a tener, sin duda, un retroceso respecto de los logros que ha alcanzado en los últimos años”. Por favor, señor Osuna, ¿cuáles logros en favor de las mayorías?

Los golpeados por el gobierno y por el régimen hacemos mayoría en el país (yo soy uno, con la complicidad debidamente documentada y la sonrisa discreta de mi sindicato, el SNTE) y deseamos un cambio que revierta todos los agravios posibles. Somos una sociedad que reacciona ante los agravios sociales permanentes, agravios que no tienen solución y que parece que usted no ve o no conoce. Señor Osuna: Equivocarnos en 2018, al tomar en nuestras manos a otro clavo en llamas, es una seria posibilidad. Ese error político tampoco sería algo nuevo bajo el sol.

Vale decir, que la advertencia no la necesitamos de usted, porque esa advertencia, desde hace dos mil años, también está en el Eclesiastés.

Twitter @WenceslaoXalapa   



domingo, 24 de septiembre de 2017

Enrique C. Rébsamen, masón

Enrique C. Rébsamen, masón
Wenceslao Vargas Márquez

El diario El siglo XIX anunció, el lunes 14 de mayo de 1883, que en la víspera, a la una y media, había fondeado en Veracruz, procedente de Europa, el vapor francés Ville de Bordeaux. El vapor traía a bordo una larga lista de pasajeros con nombre propio: menos de una docena de mexicanos, una larga lista de españoles, una docena de alemanes y otra de franceses, un polaco, un italiano, y dos suizos, uno de ellos con esposa (Dulon) y uno, solitario, de solitario apellido, Rébsamen. Los diarios La Patria y La voz de México reprodujeron la misma información el día 15. Muchos autores dicen que la llegada de Rébsamen al puerto de Veracruz fue el día 18 de mayo de 1883 pero, a la luz de la hemeroteca (UNAM), ese dato es falso.

Rébsamen, imagen de Wikipedia.
Llegaba a México el pedagogo que haría fama nacional construyendo la educación mexicana y sirviendo a Veracruz, y a Xalapa en primer plano. De su historia como educador hay suficientes fotocopias (¡), de manera tal que no hay necesidad de apuntar al respecto. Mejor anotemos hacia el lado oculto de su historia. Por ejemplo, por qué llegó Rébsamen a México y si perteneció a la masonería. Varios diarios nacionales han abordado su biografía en virtud del lamentable caso del centro escolar que, con su nombre, fue derribado por un reciente sismo de la ciudad de México.

Lo más probable es que Rébsamen haya llegado a México a causa del conocimiento que tuvo de la obra de un alemán que le precedió en su visita a México: Carlos von Gagern. Arribó Gagern a México en 1853. Gagern, masón alineado con la república en la lucha contra el imperio de Maximiliano, estuvo en el sitio de Querétaro en mayo de 1867 y vio caer al emperador el día 15. El día 28 de mayo se presentó en la celda del prisionero con la idea de resolver si el archiduque era masón. La visita del examinador masónico Gagern aparece en la obra de Samuel Basch (Recuerdos de México, nota del 28 de mayo), y puede hallarse en el libro El sitio de Querétaro, de Porrúa, además de mi propio trabajo La masonería en la presidencia de México.

Portada del segundo tomo de mi libro.
No tengo el dato de cómo Rébsamen ingresó a las logias. Una posibilidad es que haya llegado ya masón en mayo de 1883. Sea como fuese el diario El Tiempo, del viernes 21 de febrero de 1890, publicó una nota en la que, citando al periódico El Siglo XIX, se narraba una ceremonia masónica de esos días. 

Decía que el último sábado (¿15 de febrero?) se reunieron en el templo masónico del extinguido Gran Oriente, 108 diputados (representantes) de otras tantas logias y grandes logias que eligieron un nuevo ente masónico llamado Gran Dieta Simbólica de los Estados Unidos Mexicanos. El líder masónico de la Gran Dieta resultó ser (faltaba más) Porfirio Díaz como Gran Maestre.

Entre otros masones aparecían Agustín Arroyo como Primer Gran Vigilante, al militar Sóstenes Rocha como Gran Orador adjunto, entre otros. En la comisión de Relaciones aparece como presidente Juan de Dios Peza y como primer vocal un R. E. Rébsamen. No entiendo las iniciales donde aparece la E de Enrique pero genera confusión la R. No tengo el dato de ningún otro Rébsamen en la vida pública nacional mexicana de esos años por lo que este Rébsamen debe ser nuestro pedagogo. Una lista adicional de masones menciona expresamente a Enrique C. Rébsamen citando a El Diario del Hogar, diario fundado y dirigido por Filomeno Mata, masón también.   

Rébsamen, masón, séptimo de abajo hacia arriba en la lista.   
El mismo Diario del Hogar (fundado y dirigido por Mata), del martes primero de abril de 1890, publicó que el domingo previo se reunieron en el tívoli de San Cosme un grupo de unos cincuenta masones de los grados escoceses 30 a 33 para celebrar la fusión de los caballeros Kadosch del Gran Oriente de México y del Supremo Consejo. 

Estuvieron presentes, entre otros, el propio Mata, Sóstenes Rocha, Enrique Rébsamen,  Victoriano Huerta y el porfirista ministro de la Guerra, Pedro Hinojosa. Dice el diario que Manuel Romero Rubio era el gran Maestre del Consejo de Caballeros Kadosch. Romero Rubio era el suegro de Porfirio Díaz, casado con su hija Carmen desde noviembre de 1881.

Si en una reunión de masones de los grados 30 a 33 Rébsamen sólo alcanzaba a formar parte de una comisión administrativa indicaba, muy probablemente, que tenía el grado más bajo entre los presentes, el grado 30, llamado precisamente Kadosch. Ignoro si después obtuvo algún grado superior. Victoriano Huerta, conocido entre sus críticos con el tímido y trémulo apodo de El Chacal, era, por supuesto, el que sería promotor del asesinato de Madero en 1913, y tanto Madero como Victoriano Huerta eran masones. A la masonería tradicional no le gusta saber esto. Nacido en 1845, Huerta tenía 45 años de edad en 1890.

A fines de 1889 y principios de 1890 Rébsamen asistía al Primer Congreso Pedagógico que convocaba el presidente Porfirio Díaz en la ciudad de México. Rébsamen asistía como representante estatal de Veracruz enviado por el gobernador Juan de la Luz Enríquez. La mesa directiva del congreso quedó integrada por Justo Sierra como presidente y Rébsamen como vicepresidente. 

Portada del libro Juan de la Luz Enríquez, 1942. 
Un librito de 56 páginas firmado por cierto B. Santos y fechado en 1942, mismo que tengo a la vista, describe la capilla ardiente de Enríquez cuando su muerte en 1892, y describe, a la derecha del túmulo, el lábaro de la logia Verdad número 67 de la que Enríquez era venerable maestro. 

Enríquez fue el mecenas de Rébsamen a fines del siglo XIX a como a principios del siglo XX Heriberto Jara lo sería del escritor Maples Arce. 

Así, es probable también que Rébsamen ingresara a las logias, ya en territorio mexicano, por influencia del propio Juan de la Luz Enríquez.

Twitter @Logiasymasones
Resumen tomado de mi libro 
La masonería en la presidencia de México.

  




domingo, 3 de septiembre de 2017

El vértigo de las listas

El vértigo de las listas
Wenceslao Vargas Márquez

En uno de sus relatos el escritor semipornográfico (y sucio) Charles Bukowski hizo una curiosa crítica de las colas o filas de espera. Propuso, para remediar su tardanza y lentitud, que en las oficinas hubiese uno o dos o tres o muchos empleados para atender a un solicitante. El mundo se pondría al revés, dijo, porque no habría filas de ciudadanos para que las atienda un empleado, sino filas de empleados para atender a un ciudadano. Que hagan cola los empleados, fue su paradójica solución. Este curioso párrafo en su relato El doctor nazi, de 1973, es digno de que lo escribiera Chesterton.

Entiendo que las listas son filas congeladas en el tiempo. Creo que las filas son móviles, las listas están fijas. El semiólogo italiano Umberto Eco hizo un análisis de lo que son las listas principalmente en el mundo occidental. Uno hace listas a toda hora: listas de libros, listas de futbolistas, listas de arbitrariedades. Eco escribió El vértigo de las listas

Escribió Eco: “La lista es un género literario más extendido de lo que se cree. Cuando intenté reunir en una antología listas célebres para el libro El vértigo de las listas (2009), que me encargaron para comentar un mes de acontecimientos de varios tipos que el Louvre había dedicado a ese argumento, me di cuenta de que podía usar sólo una pequeña parte de la incalculable serie de grandes y célebres listas que aparecen en la historia de las distintas literaturas. Tuve que ignorar muchas, muchísimas las sigo ignorando, y después de que apareciera el libro encuentro siempre alguien que me cita listas maravillosas que yo descuidé”.

Quizá el lector no tenga el dato de que las colas se estudian en las matemáticas superiores como una distribución estadística; se les llama líneas de espera. En la política nacional lo que esperan los observadores es una relación de nombres en la cual hallar el tapado presidencial del momento, esperan que se le haga el favor de darles una lista. Una lista simplifica el problema y su análisis.

Hace poco un senador del PRI hizo lo que parece la lista final de los aspirantes a la presidencia de México en 2018. Este hecho hizo que se tranquilizaran cuatro pero, lástima, que se alborotaran cuarenta. No es la primera vez que en los tiempos modernos algún vocero del oficialismo hace una lista de aspirantes presidenciales. Repasemos las tres únicas listas que en sucesiones presidenciales distintas, la de 1975, la de 1987 y la de 2017, ha presentado el PRI de manera formal o informal a los medios. Otras listas en otros sexenios y destapes las ha conformado la opinión pública sin la intervención de algún vocero oficial u oficioso. Otros han sido destapes directos sin preámbulos ni listas.

Hace 42 años un tabasqueño, Leandro Rovirosa Wade, tranquilizó a seis, y alborotó a sesenta, con la lista final de aspirantes presidenciales que inopinadamente lanzó a la prensa desde el ejido La Nopalera, en Morelos, terrenos que serían de la universidad estatal. El 11 de abril de 1975 Rovirosa, secretario de Recursos Hidráulicos de Echeverría, candidateó a Mario Moya Palencia, Hugo Cervantes del Río, Porfirio Muñoz Ledo, Augusto Gómez Villanueva, Carlos Gálvez Betancourt y José López Portillo.

Por alguna extraña razón tanto Jorge G. Castañeda como Echeverría hablan de una lista de siete personas, pero fueron seis. Echeverría le dijo a Castañeda, para el libro La herencia, que no fue indicación suya el que Rovirosa hiciera o publicara la lista. Castañeda acepta (p.351) que la lista fue “probablemente espontánea”. Le dijo también Echeverría que hubo después una lista de cuatro finalistas: López Portillo, Moya Palencia, Muñoz Ledo y Gálvez Betacourt. Luego, López Portillo fue el candidato final sin opositor registrado, y presidente de la república.

La segunda lista se redactó en 1987. Los seis en orden alfabético fueron: el regente del Distrito Federal, Ramón Aguirre; el secretario de Gobernación, Manuel Bartlett; el de Energía y Minas, Alfredo del Mazo; el procurador general de la República, Sergio García Ramírez; el secretario de Educación Pública, Miguel González Avelar; y el de Programación y Presupuesto, Carlos Salinas (de 39 años) y fue redactada a mediados de agosto de 1987, más o menos en los tiempos políticos homólogos en que se hizo por Gamboa Patrón la del 2017. Abril de 1975 y agosto de 1987 tiene su equivalente cronológico en abril y agosto de 2017. El senador Gamboa Patrón se retrasó respecto de la primera pero coincidió con la segunda.

Ahora veamos si el PRI está retrasado respecto del mes de destape en comparación con los precedentes. En septiembre fueron los destapes de Ruiz Cortines en 1951, de López Portillo en 1975 y de De la Madrid en 1981. En octubre el de Echeverría en 1969. En noviembre los de López Mateos en 1957 y Díaz Ordaz en 1963. En la primera semana de noviembre han sido los destapes más tardíos. Los más tempranos, los de Ávila Camacho y Alemán. El destape de Ávila Camacho fue en febrero del 1939, siete meses antes del quinto informe: el 22 de febrero de 1939 el Consejo Extraordinario de la CTM ofreció la candidatura al general Ávila Camacho. La de Alemán fue en mayo de 1945, cuatro meses antes del quinto informe.

Hoy el debate es la lista del senador Gamboa conformada por Osorio Chong, Aurelio Nuño, Antonio Meade y Narro. Se supone que bajo los dictados del cariño político Nuño sería el elegido por Peña (y por el expresidente Salinas que vería en Nuño su réplica de llegar a la candidatura antes de cumplir los 40). Es segunda vez que hay un enlistado como titular de la SEP. En la lista de Rovirosa en 1975 no estuvo Bravo Ahuja, pero en la de 1987 sí estuvo González Avelar, sin olvidar que, sin lista de por medio, Zedillo llegó a la presidencia en 1994 con antecedente en la SEP. López Obrador ha dicho que el candidato del PRI será Meade, y en las últimas horas ha dicho que quien crece más últimamente es Osorio Chong.

En el último medio siglo estas son las tres listas de candidatos presidenciales del PRI, partido que no ha decidido en 2017 quién será su candidato pero ya decidió quien lo será en el PAN: Margarita Zavala; Anaya y Moreno Valle han sido bombardeados y prácticamente descarrilados. En Morena la lista es pequeñísima (permítanme un neologismo, es una nanolista). En teoría de conjuntos es un conjunto unitario, un solo candidato  que va por su tercera oportunidad. En el PRD nadie contesta a pesar de que toqué el timbre con insistencia. Creo que nadie hay en el edificio.

Estas son las listas hasta hoy.  Dijo Eco en 2009 al elevar a las listas a una categoría de género literario: “De este modo, se afirma que la lista no es tan sólo un dispositivo lúdico, juego literario, sino más bien una forma de conocimiento, o sea de desconocimiento, una crisis del saber establecido. Por consiguiente, es una forma retórica a la que acercarse con el máximo respeto. Algo que hemos intentado en el día de hoy, a pesar de no poder hacer nada más que, para ulteriores pruebas, remitirles a un etcétera”.

Twitter @WenceslaoXalapa

lunes, 28 de agosto de 2017

Las raíces xalapeñas de Aurelio Nuño Mayer.

Las raíces xalapeñas de  Aurelio Nuño Mayer
Wenceslao Vargas Márquez


El senador Gamboa Patrón hizo una lista de quienes, a su juicio, son los finalistas del PRI para ocupar la candidatura presidencial en 2018. La lista del senador Gamboa está formada por Antonio Meade (SHCP), Aurelio Nuño Mayer (SEP), José Narro (Salud) y Osorio Chong (Segob). 

En estos párrafos queremos apuntar acerca de lo que Aurelio Nuño llama las raíces xalapeñas de su familia en la figura del general Francisco A. Mayer.
Coronel Francisco A. Mayer Ríos. Xalapa.
Imagen: Libro bilingüe de 1923.
El Diccionario de Generales de la Revolución publicado por el Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM) en 2014 dice, en el segundo tomo, que Mayer nació en el Estado de México. General zapatista. Con grado de Coronel fue jefe de la brigada Netzahualcóyotl. El 13 de agosto de 1915, se rindió en Texcoco a las fuerzas del Gral. González. En 1931, fue uno de los 24 legisladores encargados de dictaminar una nueva iniciativa presidencial”. No dice el Diccionario cuál fue esa iniciativa presidencial; quizá es una que comentaremos enseguida. 
Vista interior de la casa particular de F.A. Mayer.
 Xalapa. Imagen: Libro bilingüe de 1923.

En 1916, el coronel Francisco A. Mayer era inspector de las Comisiones Reguladoras de Comercio en Jalapa, entidad encargada de combatir la especulación de víveres, dice el investigador Rogelio Jiménez Marce en su trabajo académico 'Atender las necesidades del vecindario: las políticas de la Junta de Administración Civil de Jalapa para evitar la carestía y la especulación de alimentos 1914-1917'. Apunta: "El 9 de junio de 1916 el coronel Francisco Mayer, quien era el inspector de las Comisiones Reguladoras de Comercio, indicó a la JAC (Junta de Administración Civil) que era necesario reorganizar la sucursal jalapeña". 
Acta de nacimiento en 1892 de Sara Bouchez, 
matriarca de la familia Mayer-Bouchez.
Los siguientes párrafos alguien nos los hizo llegar y son de un libro de 1923. En ellos se narran en español e inglés algunas notas sobre Francisco A. Mayer, bisabuelo del secretario de Educación Nuño Mayer:

Nuestro biografiado que a la fecha ocupa el puesto de Inspector General de la Policía de Jalapa, nació en Texcoco, Estado de México, en el año 1887. Recibió una esmerada educación y en el año 1918, contrajo matrimonio con la señorita Sara Bouchez. Este matrimonio ha formado un feliz hogar y tiene dos hermosos niños. El Sr. Mayer habla español y francés correctamente y pertenece al club automovilístico y al Casino Jalapeño”. 

Uno de estos dos de los niños citados fue Francisco Alejandro Mayer Bouchez, abuelo de Nuño, fallecido en abril de 2015. La madre de Nuño es Leticia Mayer Celis, actual profesora e investigadora matemática en la UNAM.

Primer matrimonio de Sara Bouchez. 
Acta del 17 de abril de 1911.
Añado entre paréntesis una nota. Sara era viuda al casarse: 

Siete años antes de esta boda, El Imparcial del 21 de abril y La Opinión, del puerto de Veracruz, del 22 de abril de 1911, anunciaron el matrimonio en Jalapa de Sara Bouchez con el capitán Abraham H. Bandala. El mismo diario El Imparcial del 26 de abril anunció la muerte por la epidemia xalapeña de escarlatina del capitán Bandala (22), hijo del general Bandala, nativo de Papantla. exgobernador de Tabasco. El difunto Bandala había nacido en San Juan Bautista, hoy Villahermosa, y estaba adscrito a la famosa Comisión Geográfica Exploradora, que tuvo su sede en el centro de Xalapa, actual sede del SAT. Sara Bouchez quedó viuda, en 1911, en la semana posterior a su boda. 

La muerte de Abraham H. Bandala a la semana de casarse.
Diario El Imparcial, 26 de abril de 1911.
Sara (26), viuda de Bandala, contrajo nuevas nupcias con Mayer (31), viudo, también, de Concepción Arce, el 14 de diciembre de 1918. Sara Noemí Bouchez Saules, había nacido en Xalapa el 21 de septiembre de 1892. El acta de matrimonio eclesiástico con Mayer dice erróneamente que tiene 24 años. Francisco A. Mayer declaró ser hijo de Jesús Mayer y Vicenta Ríos. 

La línea genealógica de Aurelio Nuño Mayer (SEP) por cinco generaciones es: Jesús Mayer, Francisco A. Mayer Ríos (nacido en 1887), Francisco Alejandro Mayer Bouchez (+2015), Leticia Mayer (casada y separada del arq. Aurelio Nuño Morales), Aurelio Nuño Mayer (nacido el 12 de diciembre de 1977).  


Hace un siglo: Matrimonio Mayer-Bouchez de diciembre de 1918.
Sigue diciendo la nota bilingüe de 1923: Entre los altos puestos que ha desempeñado, mencionamos los siguientes: Presidente Municipal de Texcoco en 1914, Jefe del Regimiento Nezahualcóyotl en 1915, Jefe de la Guarnición de Veracruz. En 1918 tomó parte de la persecución de Félix Díaz en el Estado de Veracruz, ingresó a las filas revolucionarias en 1914 con el grado de Coronel, habiendo estado en diferentes combates en los Estados de México, Morelos, Tlaxcala y Veracruz. En una red social se avisa que estos párrafos bilingües son del libro Verdades sobre México, estado de Veracruz,mejor conocido como El Libro Azul de 1923.

Como el lector sabe, el sobrino del general Porfirio Díaz, Félix Díaz, a la caída del dictador quiso reeditar su gobierno pero Victoriano Huerta le ganó la presidencia sobre el cadáver del presidente Madero en 1913. Incluso caído Huerta en 1914, Félix Díaz siguió alzado en armas, y el gobierno de Carranza lo perseguía. Uno de sus perseguidores materiales fue Mayer. Una nota de El Pueblo, del 14 de abril de 1918 dice: El coronel Francisco A. Mayer, que por largo tiempo estuvo haciendo la campaña al mando de cuatrocientos hombres de caballería, al sur del estado, por disposición del jefe de las operaciones militares del estado, general Heriberto Jara, pasa a desempeñar el cargo de comandante militar de la ciudad de JalapaEl diario El Pueblo fechaba en la ciudad de México. 

A los seguidores de Félix Díaz se les llamó felicistas o felixistas. Sus correrías abarcaban lugares tan distantes como Atlixco en Puebla, Xalapa, Tamarindo (entre Xalapa y el puerto), Soledad de Doblado, Minatitlán, Cárdenas en Tabasco, esto, a decir de Alfonso Taracena en su obra La verdadera revolución mexicana. En diciembre de 1917 andaba Díaz por Puente Nacional, Tamarindo, Los Ídolos y Mata de Jobo. En abril de 1918 andaba por Camarón y Cotaxtla. A fines de mayo Félix Díaz andaba por Vega de Alatorre, atraviesa Misantla y el 29 anda por la zona de Papantla y luego a Progreso de Zaragoza, Puebla.

En la entrada del 30 de mayo de 1918, Alfonso Taracena dice lo siguiente: "Amagan los felixistas a Jalapa, Ver., por el rumbo de Los Berros provocando alarma en el vecindario, pero acuden tropas carrancistas del coronel Francisco A. Mayer, jefe de la guarnición, y los persiguen, mientras las piezas de artillería del cerro de Macuiltépetl los barren materialmente". El 31 de julio Félix Díaz pernocta en Ayotoxca, Puebla. El 6 de agosto anda por Martínez de la Torre y Jalacingo. En 18-20 de agosto eluden Díaz y los suyos un choque con carrancistas en la zona Tlapacoyan- Teziutlán. Dice Taracena que el primero de octubre Díaz se encuentra en su cuartel general "en el cantón de Veracruz". El 25 de octubre felixistas atacan Chichicaxtle, Rinconada y Tamarindo. 

El 27 de octubre los felixistas Gabay y Medina Barrón atacan Xalapa. Gabay ataca por el rumbo del panteón donde los defensores se retiran al centro de la ciudad. "Pueden así los atacantes tirotear el Palacio de Gobierno y las torres de la parroquia" mientras Medina Barrón llega hasta el cuartel de San José y el mercado. No dice Taracena quién encabeza la defensa pero, por las fechas, debe ser Mayer, quien logra rechazar a los felixistas. Otros felixistas atacan Soledad y Camarón. el 24 de noviembre el gobierno ataca  el cuartel general de Félix Díaz en Tenejapa, Ver.         

El diario El Informador del 5 de diciembre de 1918 decía lo siguiente: Ocurren los jefes que operan en Veracruz a conferencia con el general Aguilar.- El señor coronel Francisco A. Mayer, Jefe de la Guarnición de la ciudad de Jalapa llegó a Veracruz de regreso de la capital del estado. El viaje del coronel Mayer a Córdoba obedeció al llamado que el general Cándido Aguilar hizo a los jefes de armas en el estado, para conferenciar con ellos acerca de la campaña contra los rebeldes y para recibir informes sobre las operaciones militares. El coronel Mayer informa al general Aguilar acerca de la organización del Regimiento 17 que acaba de ponerse bajo su mando y que está de guarnición en la Ciudad de las Flores, y además le dio detalles sobre las defensas que existen hoy día en Jalapa. Después salió el coronel Mayer a bordo de un carro especial agregado al tren ordinario del Interoceánico, para volverse a poner al frente de sus tropas. El Informador fechaba en Guadalajara, Jalisco, y sigue existiendo hasta la fecha. En 1918 un ejemplar costaba diez centavos. 

Mayer era coronel y ganó la banda de general combatiendo. Sigue diciendo la nota bilingüe del libro de 1923: Mayer fue jefe de operaciones en el cantón de Jalapa y Coatepec en 1918, causó baja en el Ejército en 1919 por haberla solicitado, ingresando nuevamente en 1920 al levantarse en armas en Jalapa secundando el plan de Agua Prieta al lado del Coronel Tejada, habiendo sido nombrado jefe de la guarnición de la plaza de Jalapa, causando baja a los seis meses. Durante su estancia en Jalapa, fue atacada la ciudad por Félix Díaz con 2,000 hombres y fue defendida por 400 a las órdenes del Coronel Mayer, no logrando los felicistas tomar la plaza. El coronel Tejada, actual gobernador constitucional del estado de Veracruz, dados los innumerables servicios prestados a Jalapa por el coronel Mayer, lo nombró Inspector General de la Policía de Jalapa el 8 de diciembre de 1920”.

El 3 de marzo de 1919 le avisan a Félix Díaz que fuerzas suyas han atacado Comitán y Pichucalco y amagado Villahermosa. El 8 de mayo el felixista Pedro Gabay secuestra entre Sabinal y Camarones al director de El Dictamen, Juan Malpica Silva. Pagado el rescate lo liberaron el día 10. 

En 1931 Francisco A. Mayer es diputado federal bajo Pascual Ortiz Rubio. Como tal firmó en ese año un decreto que modificaba los artículos 43 y 45 de la Constitución, relacionado con las entidades que forman la federación. Quizá esta sea la iniciativa presidencial que comentábamos arriba. 

Francisco A. Mayer Ríos supo estar del lado correcto de la historia al rendirse como zapatista en 1915, al alinearse con Carranza primero, y con el Plan de Agua Prieta después, plan triunviro que fue la armazón política del siglo XX mexicano. 

Dicen políticos y analistas que Nuño es el funcionario más cercano al corazón político del presidente Peña, a como López Obrador tiene en Claudia Sheinbaum a la persona más cercana, y es la razón por la que ella ganó el dedazo demoscópico de Morena. 

Dicen sus amigos y allegados, (y un acerbo crítico, Fernández Noroña), que el indudable candidato del PRI será Nuño. El analista Álvaro Delgado (Apro, junio 2016), dice que Nuño es el aspirante al que apoya el expresidente Salinas. 

Si los datos acerca de Peña-Nuño son ciertos, y si la analogía con López-Sheinbaum es correcta y extensible, Nuño Mayer, descendiente de un general revolucionario, podría considerar en la mano la candidatura presidencial del oficialismo.

Twitter @WenceslaoXalapa

  

  

lunes, 19 de junio de 2017

El fusilamiento de Maximiliano

El fusilamiento de Maximiliano
Wenceslao Vargas Márquez

Hace justamente 150 años, el 19 de junio de 1867, al amanecer, fue fusilado el emperador Maximiliano de Habsburgo. Concluía así el experimento político que significó el segundo imperio mexicano.

Para que este imperio tuviese lugar debieron conjuntarse varios factores: en Francia, el emperador Napoleón III, deseaba extender dominios e influencia en el mundo. En Europa los exiliados mexicanos derrotados en la guerra de reforma (1858-60) no cejaban en su insistencia de relevar a la república como forma de gobierno. En México los conservadores esperaban otra oportunidad. En los Estados Unidos la interna guerra civil (1861-65) distraía la atención del cancerbero continental. Sobre una castillo, Miramar, que mira hacia el Adriático, Maximiliano y Carlota (más ella que él) suspiraban por una corona imperial.

A fines de 1861 se acercaron a Maximiliano las primeras ofertas de dirigir México. En diciembre de 1861 y enero de 1862 Francia, España e Inglaterra invadieron México. Tomaron la capital más de un año después en junio de 1863. En octubre se le ofreció formalmente la corona y la aceptó en abril de 1864. Llegó a México en junio.

Con frecuencia se ignora que Maximiliano pidió, para aceptar el trono, que se le demostrara la voluntad nacional mediante un plebiscito basado en votaciones. En las votaciones, como era frecuente entonces (no sé ahora), ganó la voluntad de quien las convocó. Se le entregaron las actas y el archiduque quiso creer (Carlota tras él) que efectivamente esas actas eran la voluntad nacional.

Lo que nuestros abuelos buscaban con la modalidad imperial de gobierno era terminar con la modalidad republicana que era entonces (no sé ahora) un fuente interminable de peculado, robo, secuestro, latrocinio, abigeato y acumulación de la riqueza nacional en los deciles que consienten y subsidian la economía y las políticas públicas.

El país se había hecho independiente, gracias a Iturbide, en 1821. Para 1861 se había probado como gobierno un emperador autóctono que fue el propio Iturbide. Se había probado triunviratos, se había probado la república central en 1836-46. La república federal no había tenido punto de reposo desde Victoria en 1824 hasta Juárez en 1864. Se había sufrido una dictadura en Santa Anna y sus once presidencias. ¿Qué más hacer para lograr la estabilidad? Entre los notables que buscaron un emperador en el extranjero como solución hubo gente de bien que buscó sinceramente en un imperio de base extranjera una mejora para el país luego de cuarenta años de inestabilidad política.

No contaron con la férrea persistencia del hombre que logró nuestra nacionalidad y que fundó el Estado nacional en que vivimos. A nuestro juicio, Juárez dio los trazos básicos de la arquitectura de la república y Calles la perfeccionó sobre el cadáver de Obregón.

Si en los momentos de desfallecimiento tras Maximiliano estaba Carlota, en los momentos de las más graves dificultades y de las más severas decisiones, tras Juárez estaba el inteligente e inflexible cerebro de Sebastián Lerdo de Tejada. Cada protagonista de la intervención francesa escribió su libro: el auxiliar Pradillo, el secretario Blasio, el artillero imperial Ramírez de Arellano (isagoge de nuestro admirado Felipe Ángeles), los esposos Salm-Salm (cada quien su libro), Iglesias, el supuesto traidor Miguel López, el médico imperial Basch, el militar Hans, y un etcétera muy largo. Eran personas inteligentes. Ahora, como no tenemos más, al Facebook subimos fotos o memes en vez de ideas.


Juárez, lágrimas en los ojos: Salm-Salm. 
Pues bien, la princesa Agnes de Salm-Salm, que detestaba a Juárez por cualquier cosa que se le ocurra al lector, escribió en su libro (Ten years of my life, p. 223) cómo le suplicó a Juárez de rodillas por la vida del emperador y cómo Juárez se negó. Estando ella de rodillas notó algo: I saw the president was moved; he as well as Mr. Iglesia had tears in her eyes. Detrás de ellos, severo, estaba el xalapeño Lerdo de Tejada, el severo vigilante de la ortodoxia. Tengo para mí una remota posibilidad: si hubiese sido la sola decisión de Juárez, el emperador caído quizá hubiese salvado la vida.  Como vemos en la versión inglesa de Salm-Salm, Juárez, con lágrimas en los ojos, mantuvo la firmeza del decreto de la pena de muerte contra Maximiliano, Miramón y Mejía. Parece que fue presión de Lerdo.

La historiografía nacional no rescata que yo sepa, en ningún momento, a un Juárez anímicamente contrariado por el fusilamiento. Nuestro Juárez oficial es, por definición, impasible. Pero ya vemos que no es así. Fue un hombre excepcional, quizá la figura más grande de nuestra historia, pero hombre al fin, capaz de emocionarse hasta las lágrimas.  

¿Qué buscaban nuestros tatarabuelos en la modalidad imperial que acabó hace 150 años con el fusilamiento? Un ejecutivo fuerte que pusiera orden sin el contrapeso legislativo “que estorba”. Podemos repudiar la intervención pero esas características son las que han buscado siempre nuestros gobernantes. Para poner orden ellos buscaron en su momento las manos fuertes de Santa Anna, de Juárez y sus quince años ininterrumpidos de gobierno, buscaron a Díaz y sus 32 años de pax, y buscaron en el siglo XX al partido que cada sexenio nos da un Maximiliano desechable.    

Murió el imperio al nacer. La guerra civil norteamericana acabó en 1865 y fue una de las principales razones de la derrota imperial en México pues Washington empezó a presionar a París porque no quería imperios en su patio trasero. En Francia Napoleón III tuvo problemas bélicos en su propio patio trasero y llamó a sus soldados. Maximiliano, de quien no hay evidencias de que haya sido masón, ya sin ejército y sin su esposa, colapsó y fue fusilado hace 150 años.

Es fama, pero no he encontrado la fuente y la considero una anécdota, que al ir al paredón del cerro de Las Campanas el inteligente y leal militar imperial que fue Miguel Miramón le dijo al archiduque: “Voy a morir fusilado porque no le hice caso a mi mujer”. Se sabe que Maximiliano contestó: “Yo voy a ser fusilado porque le hice caso a la mía”.

lunes, 12 de junio de 2017

Federico Gamboa y el ocultismo

Federico Gamboa y el ocultismo
Wenceslao Vargas Márquez

A quienes nos gusta el cine nos debe gustar la historia del cine. La historia del cine sonoro en México pasa por una piedra miliar que es la sonorización de la película Santa

La película Santa, de 1931, está basada en la novela homónima del diplomático porfirista Federico Gamboa y la actuó la oaxaqueña Lupita Tovar, muerta en noviembre de 2016, más que centenaria, a los 106 años de edad. Un cable de Notimex de los primeros días de junio de 2017 avisa que la casa de Lupita Tovar está a la venta en la suma de once millones de dólares. 

Santa, edición de 1927. Foto elem.mx
Pero esta referencia cinematográfica sirve sólo como la manera fácil para ubicar al lector en la personalidad del escritor Federico Gamboa. Gamboa escribió varias novelas, la más famosa y exitosa fue SantaFue diplomático, embajador, cónsul, subsecretario de Relaciones, encargado del despacho con Porfirio Díaz y titular con el masón Victoriano Huerta. Gamboa era católico practicante. Fue candidato presidencial, abanderado del Partido Católico en 1913.

Lo que deseamos rescatar hoy es la inclinación de Federico Gamboa por el ocultismo. Nos parece interesante rescatar, con evidencias documentales históricas, la participación de nuestros gobernantes en estas actividades y, algo más difícil, investigar de qué forma su inclinación por la masonería, el ocultismo o el espiritismo influyó en su actividad pública. 

Por ejemplo, a nosotros nos parece incontestable el que el masón Francisco I. Madero se lanzó a la revolución por un mandato espiritista y por ninguna otra consideración. El tema lo hemos tocado en otras oportunidades.
Película Santa, 1931.
Estamos en México en 1903. Gamboa trabajaba en la embajada de México en Estados Unidos. El 18 de agosto El Correo Español anunciaba una conferencia de un tal llamado conde de Sarak en la Sociedad de Geografía y estadística. 

Sarak se presentaba como fundador de la Academia de Ciencia Orientales de Washington e instaló sus oficinas en Paseo de la Reforma No. 21, en la ciudad de México. El Diario del Hogar, de Filomeno Mata, abundaba que el presidente Porfirio Díaz estaría presente. 

El 19 de agosto The Mexican Herald, publicado en inglés en la capital narraba la sesión en la que efectivamente estuvo el presidente Díaz participando activamente en la sesión. ¿Creía el presidente firmemente en Sarak?

El 20 de agosto narró la ceremonia El Correo español. Sarak escribió en un lienzo unas palabras que el presidente Porfirio Díaz había escrito en otro y en ausencia de Sarak. El mensaje recuperado decía: “Nuestro saber no es más que recordar”.   

El 23 de agosto el diario El Popular avisaba que para la primera quincena de septiembre habría otra conferencia. Dice el diario que la conferencia estará presidida, como la anterior, por el presidente Porfirio Díaz en un salón más grande que el de la Sociedad de Geografía y Estadística. 

El 28 de noviembre el diario La Patria denunciaba a Sarak como un impostor que no era el Inspector Tibetano que decía. El 24 de agosto El Correo español apuntaba el gran interés por Sarak y decía que había ya un público dispuesto a tomar sus cursos y a fundar un círculo de estudios síquicos.

La Patria, 17-XII-1903, tachando a Sarak de timador.
La Patria, dirigido por Irineo Paz (abuelo de nuestro Nobel Octavio), decía el 17 de diciembre que Alberto de Sarak era un timador y expresidiario italiano y que felizmente ya se había ido a los Estados Unidos. Un grupo que tundió ferozmente a Sarak desde La Patria fue uno de la competencia. El grupo era el dosamantista encabezado por el ocultista Jesús Ceballos Dosamantes quien publicó en 1904 su libro doctrinario.   

Sarak tuvo que huir de México y Federico Gamboa no se enteró, o no quiso enterarse, porque en Estados Unidos decidió consultarle algunas cosas. En la entrada de su Diario de fecha 19 de octubre de 1903, Gamboa consigna que tuvo de visita en su casa, en los Estados Unidos, a Alberto de Sarak, conde de Das, con quien trabó relaciones superficiales a su llegada a Washington. 

El 24 de noviembre registra Gamboa la visita de Sarak, quien no le dice que lo corrieron de México y anda huyendo. Narra cómo Sarak le previene que entrará en un trance de una media hora, trance que incluirá convulsiones. Le pide Sarak a Gamboa que le plantee tres preguntas sobre su futuro y cuyas respuestas quiera saber.

Las preguntas que Gamboa planteó son: ¿Triunfará Santa?, recuérdese que en ese año se publicó. 

La segunda pregunta es: ¿La traducirán al inglés y los productos serán tales que le permitan vivir independiente? 

La tercera, ¿en general, qué me reserva mi suerte? Sarak le informa, en resumen, que Santa triunfará y que lo hará también en la versión inglesa. 

Le dice que le irá muy bien en la diplomacia en Washington y fuera de Washington y que se cuide de un empleado de la embajada donde labora.

Le dijo también que ahora se hallaba Gamboa un poco adelante de la mitad de los años de su vida. Sacamos cuentas y Gamboa había nacido en 1864 y estaban en 1903, sumaba 39 años de edad cuando la entrevista. Murió en 1939 a los 73, de manera que, efectivamente, en 1903 se encontraba “un poco adelante de la mitad de los años de su vida”. Tiempo después Gamboa fue destinado a España y otros países de Europa

En 16 de febrero de 1911 Gamboa narra en su Diario que, en Francia, junto con el poeta Rubén Darío, se dedicó a buscar al ocultista Papus (Gerard Encausse) para saber de su futuro. 

Papus le dice a Gamboa que se halla a la mitad de su existencia; falla porque Gamboa debió alcanzar los 92 años y no fue así. Rubén Darío le informa a Gamboa que ha consultado a Papus él mismo y Joaquín D. Casasús, economista y escritor tabasqueño, 1858-1916. (El poeta Rubén Darío ingresó a la masonería en enero de 1908 en Mangua).

En nota al pie Gamboa menciona que Papus fue convocado a Rusia por el zar y la zarina para que tratara al zarevitch. En el caso del zarevitch hará historia Rasputín.

Dueños de una educación esmerada, de una buena posición social y económica, no nos queda claro qué buscaban exactamente los funcionarios y escritores como el que revisamos hoy, en el ocultismo y el espiritismo

En 1911, mientra Francisco I. Madero publicaba su libro espiritista, la revolución sorprendió a Gamboa en Bélgica. En junio Federico Gamboa fue de los primeros en recibir al masón Porfirio Díaz en su destierro en Francia.

Fue notorio que con toda la sabiduría ocultista del mundo para adivinar el futuro, la revolución no pudo ser prevista ni por Casasús, ni por Gamboa ni por Díaz ni por el misterioso conde de Sarak. Eran muy magos y muy brujos y muy ocultistas pero nunca vieron venir la catástrofe. Se enteraron de la guerra civil maderista cuando les cayeron sobre sus impecables ropas las primeras incandescentes y dolorosas esquirlas.

Twitter @WenceslaoXalapa
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