domingo, 27 de mayo de 2018

27 may ::: La distancia entre Amlo y Anaya


La distancia entre Amlo y Anaya
Wenceslao Vargas Márquez

En cuanto a la contienda presidencial mexicana en este espacio hemos estado siguiendo lo que al final de cuentas es lo que importa, los números; los números porque la elección se definirá por números, y los números de los candidatos partidistas (PAN, Morena, PRI) son lo único que al final importa dado que han fracasado dos cosas: los debates y las candidaturas ciudadanas.

Estos números los hemos tratado de interpretar no a partir de encuestas en particular (tal o cual encuesta) sino a través de plataformas que practican el método estadístico de promediar encuestas después de ponderarlas por su calidad, su certeza histórica, su margen de error, tamaño de muestra, etc. 

De estas plataformas, llamadas agregadoras, hemos usado cinco: Oraculus, Bloomberg, El País, GPPolls-Newsweek y Numérika. En todas ellas la distancia entre López Obrador y Anaya es de 15, 18.4, 15.7, 16 y 12.6%, respectivamente, al corte último que es el del 17 de mayo. Cada punto vale unos 600 mil votos. Un 15% significa unos 9 millones de votos (nueve millones de personas) por remontar.   

A pesar de eso, hemos usado encuestas (tal o cual encuesta) para los casos de elección de gobernador y senadores dado que no hay agregadoras trabajando el tema. En lo particular le hemos dado espacio aquí a una encuestadora llamada Massive Caller (MC) que hace levantamientos mediante llamadas telefónicas automáticas. 

Otra razón es que en dos ocasiones voceros oficiales y oficiosos del PRI la ha tomado como referencia para argumentar un crecimiento favorable que no es cierto. Hace poco el candidato al gobierno dijo que en las últimas tres semanas su candidatura había crecido diez puntos. Mostramos que no es así.

En otro momento, algunas plumas han insistido que la elección de gobernador veracruzano marcha hacia una disputa entre tercios, en concreto que el PAN tiene 26, Morena 24 y el PRI 22%, y que la disputa en tercios ya está en la puerta. El dato es falso, ya lo apuntamos. Nunca MC ha dado esas cifras. 

También ya anotamos que para el levantamiento de MC del 15 de mayo Yunes Márquez tenía 35, Cuitláhuac García 30 y Yunes Zorrilla 19%; nada cercano a disputa en tercios. Podemos añadir ahora que MC ya publicó el levantamiento semanal de 22 de mayo y, tal como hemos dicho, el PRI se aleja más del triunfo con las siguientes cifras: PAN 36.34%, Morena 30.81 y el PRI retrocede casi tres puntos, regresando hasta 16.38%.

Nos dan la razón (de que no hay tercios) los levantamientos de MC y refuerza nuestra afirmación la encuesta de un diario nacional (Reforma) quien publicó el 23 de mayo que los datos son los siguientes, sin indecisos: Cuitláhuac García de Morena con 42%, Yunes Márquez del PAN 43% y Yunes Zorrilla del PRI 19%

En peor condición están los candidatos veracruzanos del PRI al Senado. MC les acaba de dar su tercera peor cifra: 11.97% el 24 de mayo (10.37% el 4 de mayo, 11.41% el 27 de abril). Entre el 15 de marzo y el 24 de mayo los candidatos del PRI al Senado han retrocedido de 14.78 a 11.97%. Entre abril y mayo en tres ocasiones han superado el 12% y se mantienen, siempre se ha mantenido, sin posibilidades de triunfo.     

Ya encarrerados en cifras, revisemos lo que dice MC en cuanto a las candidaturas presidenciales al corte del sábado 26 de mayo. MC levantaba su encuesta semanalmente, y cuando comenzaron oficialmente las campañas, 30 de marzo, empezó a hacer levantamientos diarios. Hagamos un balance de los dos meses transcurridos, todo abril y casi todo mayo: 

Según MC el 30 de marzo Anaya tenía 25.45% y al 25 de mayo tiene 31.55%; ha ganado seis puntos, y su mejor cifra, 32.45%, la tuvo el 16 de mayo. 

Al 30 de marzo Amlo tenía 33.2% y al día 25 tiene 40.1%; ha aumentado siete puntos y MC le ha dado su mejor cifra, 41.25%, el 24 de mayo. 

Al 30 de marzo Meade (PRI) tenía 15.9% y al 25 de mayo tiene 13.80%, retrocediendo un poco más de dos puntos; su mejor cifra fue 16.8% el 2 de abril.

Si durante todo abril y todo mayo apenas se han podido mover estos poquitos puntos, ¿podrá Anaya recuperar 15, 16 o 17 o 10 o 20 puntos, es decir 6, 9 o 12 millones de votos en 31 días que faltan de campaña? Nosotros creemos que no. Además el 17 de junio empieza el Mundial de futbol para México y consideramos que disminuirá la cantidad de personas que les hagan caso a los políticos y a las campañas para modificar criterios acerca del voto. 

Amlo es puntero en todas las encuestas y agregadoras por igual y su ventaja no parece remontable. Massive Caller dice que esa ventaja de Amlo sobre Anaya va de 7 a 10 puntos. La distancia es de unos seis millones de votos (en el 10%) y hasta unos doce millones de votos en el 20% que tiene en algunas, según la distancia a manejar. Así, Amlo y Anaya mantienen su distancia.  

Concluyamos con un apunte. El 25-31 de mayo se cumplen 120 días, cuatro meses, de que la bancada del PRI en la Legislatura local (Xalapa) publicó que presentaba una iniciativa de ley para eliminar la evaluación docente para permanecer en el empleo mediante reformas a la ley docente  de 2013 y a la Constitución. 

Todo el ruido mediático de esa iniciativa legislativa de la última semana de enero de 2018 quedó en nada, en nada hasta el día de hoy, como si hubiese sido una broma.             

Twitter @WenceslaoXalapa
   
      



domingo, 6 de mayo de 2018

6 may ::: El hombre fuerte en nuestra historia


El hombre fuerte en nuestra historia
Wenceslao Vargas Márquez

La historia universal está llena de hombres providenciales a quienes la sociedad invoca en tiempos de crisis, está llena de hombres que de pronto parecen necesarios.

En la antigua Roma, durante la república, se creó el cargo de la dictadura, que ejercía un hombre designado para el caso por tiempo limitado y para el único efecto de sortear la crisis en puerta. Cincinato fue el dictador por antonomasia. Fue llamado, resolvió, y volvió a su casa a seguir labrando sus campos. En México el hombre providencial, el hombre fuerte, llena todos los espacios de nuestra historia. Hacer la biografía política de cinco o seis personas es hacer la biografía política general de la nación.

Durante el imperio azteca al emperador, incluso, no se le podía mirar directamente y detentaba un poder teocrático prácticamente totalitario. La Nueva España era dirigida por los virreyes con facultades muy verticales. De España nos mandaban uno nuevecito de cuando en cuando sin enredosos procesos electorales.

Cuando surgió México a la independencia en 1821 el país se encontró sin rumbo y sin cabeza. En el amanecer de 1822 México halló en la figura de Iturbide al sustituto de la figura del virrey. A México la urgía un dirigente y lo halló en este hombre, un sucedáneo de virrey, un urgente virrey vicario que dirigiera a nuestros tatarabuelos a través de un imperio. 

Concluido su mandato antes de un año el nuevo hombre providencial fue Santa Anna quien dominó la escena nacional desde 1823 y hasta 1855 en que cayó para que surgiera otra recia figura de hombre fuerte en Juárez, quien gobernó desde 1858 y hasta 1872. En 1855 tuvo México acaso su único presidente Cincinato en la persona de Juan Álvarez: derribó la dictadura de Santa Anna, fue presidente menos de tres meses y acto seguido se fue a Acapulco, a seguir viviendo.

Algunos de nuestros bisabuelos consideraron que la república federal de Juárez era la representación orgánica del desorden y llamaron al nuevo hombre árbitro que creyeron hallar en Maximiliano. La idea conservadora era que un hombre fuerte dirigiera a todos sin comicios ni urnas, ni INE ni Trife. Lucas Alamán fue el más notorio defensor de esta tesis.

Antes, a fines de los años treinta del siglo XIX, habían creado el Supremo Poder Conservador con la misma finalidad: orden y control constitucional. En este caso una corporación de cinco personas, árbitros por la vía de la autoridad moral.

Benito Juárez, imagen de Wikimedia.
En 1876, nacería un nuevo hombre fuerte en la figura de Porfirio Díaz. Con la revolución ni Madero ni Carranza lograron afianzarse. Aun así debemos recordar que una buena parte del discurso de Victoriano Huerta en su gobierno fue que recuperaría el orden que se había vivido con Díaz. Se asumía como el hombre fuerte del momento. 

Debemos llegar al general Calles para encontrar al siguiente árbitro nacional hasta que Cárdenas lo expulsó del país en 1936. No hay de qué preocuparse: así se llevaban.

Con la caída de Calles nació la siguiente modalidad de hombre fuerte en México: el modelo de los presidentes nacidos del PRI. No se movía una hoja de algún árbol sin su permiso. El presidente era el árbitro nacional con una cualidad importante, la de ser desechable al concluir su sexenio. Frente a un estupefacto Octavio Paz, Vargas Llosa dijo de ella que era la dictadura perfecta. 

La dictadura romana duraba seis meses, la mexicana seis años. Esta es nuestra lista de hombres fuertes providenciales en México. Biografiar a ellos es biografiar toda nuestra historia.

Mientras la Independencia buscaba separar a México de España, mientras la Reforma buscaba hacer laico al Estado, mientras la Revolución buscó la justicia social mediante el expediente de derribar a Díaz, el México de hoy no tienen rumbo ni faro. 

La agenda de las reformas estructurales del Pacto por México fue apenas una agenda administrativa del mercado impuesta a través de representantes que no nos representan, que no representan al pueblo en los que hay más de sesenta millones de pobres y pobres extremos sin posibilidad de redención o de justicia. Sin ninguna posibilidad.

Plutarco Elías Calles, imagen Wikipedia
Nuestro ADN político históricamente ha convivido con la figura del hombre fuerte, providencial, que nace y renace como el Ave Fénix que describía Plinio: emperadores aztecas, virreyes, Iturbide, Santa Anna, Maximiliano, Juárez, Díaz, Calles, PRI, son quienes llenan nuestra historia.

Autodestruido el PRI, que es nuestro más reciente referente, la sociedad se encuentra momentáneamente a la deriva buscando designar al siguiente hombre fuerte, al siguiente hombre providencial, que sea el árbitro de nuestras circunstancias para sobrevivir, para sólo sobrevivir con alguna posibilidad de justicia social. Con datos de hoy del electorado mexicano, radiografiado con cifras y tendencias, todo indica que ese hombre será López Obrador.

En este interminable río de siete siglos (desde 1325 en que se fundó Tenochtitlan), le toca hoy a nuestra generación decidir lo que sigue. Nuestra generación se mira frente al espejo y sabe que ya le toca decidir su momento a como nuestros abuelos decidieron el suyo. Sabe que tiene la necesidad, otra vez, de un hombre fuerte que corrija los metódicos agravios y las permanentes injusticias que hemos vivido desde la soberbia del poder público. A quien firma estos párrafos nos tocó un agravio, una represalia severa, sabemos de lo que hablamos. 

Hoy, cinco de cada diez electores claman por una renovación, igual que nuestros abuelos, bisabuelos y tatarabuelos clamaron por la intervención de los hombres fuertes, de los hombres necesarios con quienes les tocó coexistir. 

La historia se repite. Dijo Borges, en la parte final de su cuento Emma Zunz, que en realidad sólo cambian la hora, las circunstancias y uno o dos nombres propios.  
                    
Twitter @WenceslaoXalapa